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La increíble grabación de la caída de un meteorito a la Tierra

Un meteorito se volatilizó sobre el suelo de Canadá causando un magnífico resplandor

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La increíble grabación de la caída de un meteorito a la Tierra

Un meteorito se volatilizó sobre el suelo de Canadá causando un magnífico resplandor

 

María L. Cid

27/03/2019

Probablemente, desde el estado más primigenio de la Humanidad, hemos gustado de mirar al cielo, como buscando respuestas. Ese instinto se habrá visto incrementado con la adquisición de conciencia. Primero, para buscar respuestas con mayor ahínco. Respuestas en esa gran pizarra de colegio que es el cielo y su nocturna oscuridad, como rogando que algún dios se dignase a escribirlas para nosotros. Y, por fin, con ojos científicos. Miradas que se elevaban esperando que fuéramos capaces de avistar y comprender cada fenómeno que rasga la paz reinante en un cielo tranquilo y estrellado.

Pero por mucha mirada científica que queramos aplicar -y que obviamente no está al alcance de todos por igual- la aparición en el firmamento de una estrella fugaz, un brillo indeterminado, un meteorito o aerolito de cualquier clase, nos sigue subyugando. La diferencia es que, si bien no todos podemos entenderlo en toda su definición científica, sí que casi todos los presentes pueden grabarlo en caso de ser bastante veloces en desenfundar el móvil con cámara que casi todos portamos.

A las 22:17 horas del pasado 4 de Septiembre de 2017, una de esas manifestaciones celestes aconteció. Se trataba de un meteorito, que terminó su precipitación en Bridge Lake (Columbia Británica, Canadá).

Y un usuario de YouTube, Jacquie McKay fue -efectivamente- lo bastante veloz deteniendo su paseo en bicicleta, desenfundando su móvil y grabando esa masa de luz culminante en un halo que iluminó la noche hasta que, por unos fragmentos de segundo, pareció pleno día. Otras cámaras, incluyendo algunas de seguridad, lo captaron igualmente.

Jacquie describió el momento también acústicamente, comparándolo con “un feroz trueno, aunque menos intenso que un terremoto”. Visualmente era, ni más ni menos, que una inmensa bola de fuego que se incrementaba a medida que descendía. Los estudiosos se inclinan a creer que más que un impacto, el meteorito se pulverizó en fragmentos de distintos tamaños antes de colisionar contra el suelo canadiense.

La luminosidad producida en el momento del impacto pudo percibirse hasta en la ciudad de Calgary, que dista 800 kilómetros de la zona de impacto, que fue West Kootenays, hallándose posteriormente fragmentos en la Bahía Crawford.

Se ha calculado que este meteorito tendría un metro de ancho y que podría haber pesado cinco toneladas en el momento en que era perceptible a ojos vista. La caza de los fragmentos fue liderada por el Profesor asociado del departamento de Geociencia, Alan Hildebrand, logrando reducir la franja de búsqueda a una anchura de 20 kilómetros de territorio.

Cazar piedras que traen secretos del Universo. Ni más ni menos.

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