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Aparece un cachalote muerto con 6 kilos de plástico en su estómago.

Un cachalote muerto lleno de plásticos vara en Indonesia, el segundo país que más contamina los mares con ese material.

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Aparece un cachalote muerto con 6 kilos de plástico en su estómago.

Un cachalote muerto lleno de plásticos vara en Indonesia, el segundo país que más contamina los mares con ese material.

 

María L. Cid

23/11/2018

Cada cuerpo de un gran animal acuático varado y muerto en cualquier playa del mundo, es como un aparatoso enigma escrito sobre las arenas de la playa.

El por qué de su muerte suele acompañar a la otra clásica pregunta de el “¿por qué aquí?”. Pero cualquier pregunta queda oscurecida ante un descubrimiento como el acontecido en la isla Kapota y que podéis visionar en esta grabación.

En la citada isla indonesia apareció muerto y varado un cachalote de casi 10 metros de longitud. En su estómago se hizo un atroz descubrimiento. 1.000 suele ser un número metafórico, casi mágico. Pues más de mil piezas de plástico ingeridas, habían ayudado a matarlo. Entre ellas, 115 vasos, 25 bolsas, 4 botellas y dos sandalias. En total, 6 kilos de letal plástico.

En la nota de aquí abajo, te contamos cómo iniciar un futuro libre de plásticos. ¡Únete al cambio!

El Foro Mundial para la Naturaleza (WWF) denunció este demostrativo hecho, esta autopsia que demuestra -como tantas otras antes y como otras más que vendrán- que el plástico está matando a los mares y a sus habitantes.

Y a nosotros, ya que los microplásticos van entrando en la cadena trófica de los peces. Los peces que también ingerimos.

Tenemos en el Océano Pacífico una isla de proporciones desmedidas hecha de residuos plásticos no reciclables. Nuestra única esperanza es la prevención, contención y prohibición de plásticos no degradables. Y el desarrollo de bacterias controladas que los ingieran y destruyan. Pero hasta que esto sea más realidad que potencialidad, más praxis que ficción, seguirán llegando a nuestras costas -y a nuestro propio organismo- esta lenta destrucción de la vida marina.

La triste paradoja en este caso concreto es que este espécimen reventado a plástico apareció en una isla comprendida dentro del Parque Nacional Wakatobi, un sitio de gran afluencia turística por ser propicio para los amantes del submarinismo, con un bello despliegue de corales y posibilidad de ver en acción a rayas y ballenas, por ejemplo. Y otra paradoja adicional es que Indonesia es el segundo país más contaminante en plásticos según in informe de la reputada publicación Science. Este informe apunta que de los 3,2 millones de toneladas producidas cada año por esta nación, 1,29 acaba en los mares.

Indonesia ha emitido un decreto presidencial por el que se compromete a que en el año 2025 habrá eliminado un 30% de sus residuos plásticos marinos. Esperemos que no sea solo un acto de buenas intenciones y que se convierta -incluso antes, incluso en mayor porcentaje- en una inapelable realidad. Tan inapelable como la muerte que acarrea el plástico.

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